Valle Sagrado
En un entorno de más de 200 hectáreas de montañas, arroyos y vegetación nativa, surge un desarrollo concebido desde los principios de la permacultura y el respeto profundo por el paisaje serrano.
Cada lote, con una superficie mínima de 1 hectárea, se rige por normas que promueven construcciones naturales, bajo impacto ambiental y un paisajismo que se integra armónicamente al entorno. El manejo del agua se plantea de manera consciente y sostenible, garantizando la preservación de los recursos y la regeneración del ecosistema.
Más que un loteo, este proyecto propone una nueva forma de habitar: un modelo de vida sustentable, en comunidad, donde la tierra se cuida, se comparte y se vive en equilibrio con la naturaleza.